Que nadie lo sepa.

Yo soy de esas que en lugar de aprovechar al cien por cien los domingos por la mañana, se los pasan vagueando y viendo programas en la tele. El desayuno empieza con Divinity, con «Dulces e increíbles» y rollos del mismo estilo como «Chocolatilandia» o como se llame ese que echan luego de tartas horrorosas […]

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Post Data: Vuelve.

Era sábado por la mañana. Me había encantado mirando la tele mientras desayunaba y claro, iba muy justa de tiempo para hacer el resto de cosas. Si decidía ser rebelde e ir andando, llegaba aproximadamente cinco minutos tarde. Si esperaba al autobús era peor, la cosa se ponía ya en unos veinte. Solución: taxi. Lo siento […]

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Uñas

Diez de diciembre. Las Navidades no empiezan hasta que llega la caja de Navidad al trabajo. Año tras año, soy incapaz de esperar ni un solo día a llevármela a casa. Me da lo mismo lisiarme por el camino. Me da lo mismo que mi atrofiada columna vertebral acabe más dolorida de lo habitual. Me da […]

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Chica, tú vales mucho.

Creo que se me han dormido los pies. Odio esa sensación extraña momentánea de no poder andar. El hormigueo insistente que te recuerda tu naturaleza humana. «Que no eres de piedra, nena». «Nena». «Nena, tú vales mucho», «¿Otra vez por aquí, nena?». Nunca me ha gustado especialmente la palabra «nena». Está un poco en la […]

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Algo que sirva como luz

Pasábamos por la puerta granate llena de pintadas por la que siempre pasamos al volver del cole. Hacía calor como en un día de Julio, y yo sólo deseaba que el no se escapara como cuando vamos con sus amigos de vuelta a casa. -Tía, ¿eso es una puerta secreta? Aunque sepa que no, me […]

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Di hasta mañana

Nunca me ha gustado decir adiós. De pequeña solían decirme «nunca digas adiós, adiós se dice a quien nunca más vas a ver, dí hasta luego, o hasta mañana». Supongo que lo que «aprendes» de pequeña, va a parar a la parte del cerebro que guarda todo bajo llave. Supongo que mi espíritu de nostálgica […]

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Que el viaje sea largo

Recuerdo que hace años me aterraba conducir por carretera. Iba a lo seguro, a los semáforos y las calles, a los peatones y los cedas. Una vez fuera de la ciudad era un auténtico desastre. Me visualizaba una y mil veces estrellando el coche contra el quitamiedos, pinchando alguna rueda accidentalmente (con el inconveniente añadido […]

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