26 Comments

  1. ¡Cómo te comprendo!
    He sentido todas las sensaciones que describes, hasta la última coma.
    Piensa tú, justo el vienes, todas las ePIDEmicas nos vamos a embarcar en un road trip. Tendremos bien presente todos los pensamientos y las palabras que nos has regalado en este post.

    Un brazo.

  2. ¡Preciosa comparación! Entre la vida y un viaje, sea el medio que sea. Y como bien dices, hay que saber apreciar la belleza de cada momento, acelerar cuando toca o concentrarse en las curvas. Y al final lo de menos es el destino, sino el viaje en sí, lo que aprendemos en él, quien nos acompaña, lo que dejamos atrás,…

    ¡Un beso!
    Patri,

  3. Rosa María

    Dios, como me gusta, lo malo es que no puedo soy demasiado controladora pero me encantaría de verdad.

  4. Y yo sin saber conducir… mira que no he dicho que no tengo carnet de conducir (que no lo tengo) es que no sé conducir… pero ni idea.
    Eso sí, soy un gran copiloto de viaje, pero un pésimo de vida. Nunca me pierdo en lo primero, nunca sé dónde estoy en lo segundo.
    Besos

  5. Marina

    Otra vez más, me has emocionado. Me llenas de orgullo y satisfacción como diría un rey jubilado..
    A veces una canción vale más q mil palabras y hay pocas mejores q esta:
    MY WAY FRANK SINATRA (SUBTITULOS EN ESPAÑOL)wn.…: http://youtu.be/7arO6957i9c

  6. Me encantan esos viajes de carretera y manta, de cruzarte el país de punta a punta, mapa en mano (¿GPS? ¿Qué es eso?). De parar en el arcén porque necesitas respirar ese paisaje que no te perdonarías pasar de largo. Esos viajes donde el tiempo no existe, sin prisas. Conducir por carreteras secundarias, largas y solitarias, al atardecer, con la ventanilla bajada, sintiendo el viento en la cara, sabiendo que puedes disfrutar del momento… Aunque con un niño pequeño en el asiento de atrás preguntando “¿cuándo llegamos?” cada cinco segundos la evocación es bastante menos bucólica… ¡Jajaja!
    Por cierto, también hay el viaje… de Pau. :p
    Un abrazo!

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