Hubo un tiempo en el que, cada vez que terminaba un curso, las chicas me preguntaban: ¿Y no podría existir algún formato que durase para siempre? A mí esto me emocionaba mucho, imaginaros, pero, a la vez, me asustaba: ¿Seguro que se quedarían si yo me inventara algo como lo que comentan? No me lo pensé. Tiré adelante.
Después de algunas pruebas —webs que perecieron, brandings que también— llegué a La Buhardilla. Ahora mismo no recuerdo cómo surgió el nombre, si fueron las chicas o si fui yo, solo sé que apareció como un brote de alegría en pleno invierno… y aquí seguimos. Desde el 30 de agosto de 2023 hasta ahora —y lo que queda—. Diez mujeres increíbles, cada jueves, siendo mucho más que personas que comparten el amor por la escritura y le lectura. Para mí son una suerte. Puedo estar cansada, de bajón, lo que sea, que yo sé que tengo taller con ellas y remonto. Tienen talento y corazón, que no siempre se dan la mano, pero en su caso sí. Se apoyan, se entienden. Si perciben que alguna está pachucha, se vuelcan. Ellas creen que no son para tanto —creativamente hablando—, pero sí que son para tanto, son para tanto y para mucho más. Han tenido paciencia conmigo. Me han querido, abrazado y esperado cuando más lo he necesitado —y eso, compis, nunca lo olvidaré aunque tenga doscientos años—. Y me callo ya porque podría estar horas escribiendo sobre ellas [que yo encantada, pero igual os aburro a los demás].
Ahora mismo —estamos a 14 de junio de 2026— hay cinco plazas disponibles, por si alguien se anima. Que igual nadie se anima porque lo único que he hecho ha sido declarar mi amor por las chicas y no contar ni palabra sobre lo que hacemos. Como decía en la página Formación, mi manera de enseñar es muy peculiar, intuitiva e intensita. Yo puedo tener cerrado al cien por cien un calendario que, si se me ha ocurrido algo que me ha desubicado, emocionado o lo que sea, tened claro que me inventaré un taller nuevo de la nada y será eso lo que tratemos. Curiosamente, lo que suele gustar más a las chicas es lo que más improviso. Es raro. No sé explicarlo. Es como si, de algún modo, mi alma estuviera conectada a mi creatividad y, a la vez, con un cable invisible, a ellas. Y, no sé cómo, pero sucede la magia. Insisto en que no sé cómo. Sea como sea, esa es una pequeña parte de un todo que protejo como un tesoro y que trato como tal. Sé que suena exagerado, yo lo sé, pero es cierto. Pero bueno, lo que os interesa no es mi moñismo exacerbado, sino qué podéis extraer a nivel práctico. Bien. Trataré de resumir.
Cada semana en La Buhardilla* es un universo distinto sorpresa.
*Como decía antes, ahora mismo hay cinco plazas disponibles en el grupo de los jueves. Si hubiera más personas interesadas en apuntarse, crearía un grupo nuevo para otro día.
Si quieres más información y saber el precio, ve aquí o escríbeme a lachicadelosjuevesblog@gmail.com.
Besitos.