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  1. Dicen que no se puede cambiar de capítulo si aún se esta leyendo el anterior, así ue para avanxar tenemos que aprender a decir “adiós”y aventurarnos para recibir nuevos “holas”. Me ha encantado el post como siempre!!
    Un beso!!

  2. A veces es necesario decir adiós. Saber desprenderse de aquello que no queremos que vuelva a nuestra vida, pero tal como dices no siempre es así y te ves obligada a decirlo aunque ya no te escuchen aquellas personas que si hubieras querido que siguieran en tu vida. Muy sentida verdad. Un abrazo sincero.

  3. Una vez más, ¡me encanta! Me ha entrado la nostalgia por algunos adioses que me hubiera gustado que fueran un hasta luego; por esos hasta luegos que se convirtieron en hasta nunca, y por esos hasta mañana que espero que nunca cambien.

    Yo que estoy viviendo una época de muchos holas, la vivo con esperanza y nervios a partes iguales, pero como bien dices, la vida es eso, seguir adelante e ir descubriendo mundo.

    ¡Un besazo! Me dejas con ganas de leer más, como siempre 😉
    Patri

  4. mi hermana una vez me dijo que “por las puertas abiertas siempre entra aire”.
    Supongo que es otra lección que se me quedó grabada, y que en el fondo tiene razón,
    De todos modos, creo , desde hace tiempo, que las personas si quieren estar están, no cierran puertas ni dicen adios para luego tocar la puerta. Las que de verdad quieren estar saben tus horarios y hacen por coincidir, o incluso conocer donde tienes la llave escondida del cerrojo.

    A mí tampoco me gusta decir “adiós”, a mí también me enseñaron la diferencia con “hasta luego”, pero creo que hay constipados dificiles de curar, y que en el fondo, una tiene que cuidarse. 🙂

  5. la verdad es que es más fácil decir un “hola” que un “adios” pero lo importante es decirslo en el momento oportuno. La verdad es que con unos cuantos “adioses” bien dichos te quedas como nueva. Espero que pronto encuentres un hasta man-ana verdarero, un beso!

  6. Yo soy un gran fan de los holas y los hasta luego. Adioses no he dicho muchos, simplemente quien quiere estar en mi vida está y quien no, pues allá él/ella. A lo largo de los años he aprendido a que no puedes esperar de los demás más de lo que realmente pueden/están dispuestos a dar. He desistido de tirar del hilo, de insistir y he dejado de decepcionarme. En cambio, disfruto mucho de todos esos holas y hasta luegos.
    Hoy he tenido que dar un adiós de los que jamás queremos tener que decir. Esos sí que duelen de verdad. Aunque en este caso casi mejor el hasta siempre.
    Un abrazo.
    ¡Hasta luego! :p

  7. Es curioso, yo soy otra de esas personas que nunca dice “adiós”, pero no porque me lo dijesen de pequeña, sino por una historia de esas extrañas que suceden aunque a veces pienses que no deberían haber sucedido, en la que cuando las cosas iban mal se decía “adiós” antes de colgar el teléfono. Desde entonces odio decir adiós porque es cierto, suena a final y los finales no suelen gustar, así que digo “cuídate”, porque me da la sensación de que es la única palabra que puedo decirle a alguien a quien seguramente no vea más, pero que aún así, me seguirá importando, porque cuando me cruzo con alguien importante en mi vida, lo que deseo es que esté bien y, para eso, cuidarse ayuda (o eso me gusta creer).

    ¡Un abrazo! y hasta mañana 😉

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