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  1. El conformismo nos hace esclavos de una sociedad que nos oprime hasta tal punto que las emociones pasan a un segundo plano. Desde siempre nos han enseñado que llorar es malo, de ahí el impulso de escondernos. Llorar nos libera de lo que nos hace daño y olé por la chica del metro por recordarnos que somos humanos.
    Un beso.

  2. Ha estado muy bien, quizá las personas ensimismadas en sus pantallas táctiles necesitaban más ayuda que la chica que lloraba, ella al menos sabía que estaba triste y seguramente el motivo, los otros quizá no. Un saludo, enhorabuena.

  3. Necesito sentir mucha más alegría en esas caras derrotadas que tanto abundan, y lo peor no es que estén derrotadas, sino que les dé igual estarlo. Necesito inconformismo, contestación, solidaridad, ganas de mojarse por construir un mundo mejor. Ardua tarea, sin duda. Una quimera si depende de esas caras impermeables.
    Un abrazo.

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