4 Comments

  1. No es que nos inventemos nada. Es la experiencia. Quizás nos hayamos siempre encariñado con chicas que tienen aún mucho que aprender, que aún se tienen que equivocar. Pero la sensación siempre es la misma: cuando el tío está pendiente, se interesa, busca ayudar os acabáis cansando.

    De verdad os creo a las que decís que no es así, o al menos no lo será siempre en vuestra vida, pero te juro que es un acto de fe. La experiencia no ayuda.

    Á.J.

  2. “Es la inseguridad que te genera el tener y no tener a la vez lo que hace que creas que le quieres y que no habrá nadie a quien sientas como a él.”
    Gracias, millones de gracias por poner palabras a mis sentimientos. Ni yo misma lo hubiese descrito tan bien

  3. Hola “chica del jueves”:

    No voy a quitarte la razón en ninguno de los argumentos expuestos, pero en el fondo y mal que nos pese…Nos gustan los chicos malos.
    Nos gustan por la sencilla razón de creernos las “hadas madrinas” que van a convertir en príncipe a un asqueroso sapo.
    Nos gusta pensar que podemos cambiar a ese chico gracias a la fuerza del amor (válgame Dios) y no podemos evitar creer que “el amor lo puede todo”.

    Tengo un blog desde hace un par de años y todos los comentarios que recibo sobre ese tema apuntan a que…Nos gustan los chicos malos por nuestra necesidad de convertirlos en hombres de provecho…¿Tú que crees?
    Un saludo,

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