Alargar el café

Me ha tocado volver aquí, al lugar donde todo esto comenzó.

521928_457397497612599_1580253980_n

Lo cierto es que sería injusto decir que empecé a escribir gracias a un día de Antique Café,  porque lo mío ya traía cola desde el colegio, cuando escribí un cuento sobre pulpos y otros seres marinos fantásticos que se lo pasaban pipa bajo el mar, y me regalaron un walkman (porque gané, eh!) de Todo a 100.

Red Velvet y café. Cuánto me gusta alargar los cafés. Y mucho más alargar una tarta de Red Velvet.

Noto que una chica me observa descaradamente mientras dejo caer en el suelo la mochila de piel y me recojo el pelo con cuatro horquillas que espero que hagan algún tipo de milagro. Creo que ya debe haber visto hasta el último pelo de ceja que me sobra, y hasta las migas rojas que me quedan entre los dientes. Por dios, odio a la gente que mira tanto. Sí, sé que mola repasar, pero mola más tener una vida propia, y hablar con quien tienes delante, ¿no?

Pasando de la cotilla, que hay que inspirarse.

Saco la agenda de París. Bonita agenda. Pocas cosas apuntadas, la verdad. Es la agenda postureo. Me tienta pasarme por Marzo, recuerdo que un día de esos apunté algo muy ñoño, muy a lo Carrie. Pero soy una tía dura y me meto en Octubre de lleno, pensando en un viaje, una habitación y unos stilettos. Sé que no voy a ganar, pero nunca me rindo, siempre me seducen los concursos, hoy por hoy casi más que los hombres.

Mente en blanco. Cri Cri. He dicho…Cri….Cri…Y luego….Ah sí! Cri…Cri…Cri…

Grillos y más grillos.

Hasta que miro al fondo.

En ese momento habría pagado por llevar encima la cámara de fotos.

fca7df3bf69d1580cda87c5eea6e1dfa

En un sitio como Antique todo parece más bonito de lo que es. Eso es así. Aunque la verdad es que ellos dos me habrían parecido tiernos en cualquier otro lugar o contexto.

Debajo del gran espejo blanco vintage que tanto me recuerda al mío heredado, dos ancianos. Se miran con tanto amor que da envidia, envidia de la buena (mentira, la envidia buena no existe). No paran de hablar de sus cosas, se enseñan algo que el zoom de mi mirada no llega a distinguir, pero vete tú a saber, debe ser interesante. En ese momento me acuerdo de la chica que me escaneaba a mi llegada, y pienso para mis adentros que en el fondo, muy en el fondo, soy como ella.

Me pregunto en qué momento comenzaron a ser imprescindibles el uno para el otro.

Me pregunto en qué momento comenzó todo.

Y empiezo a escribir.

7a777e5288f9bca343d0fe0d5054834c

-¿Qué estudias, con eso?

Levanto sobresaltada la mirada fija en la agenda-libreta-libro . Estaba tan absorbida  que ni me había dado cuenta de la presencia del anciano de pie enfrente de mí. Me mira con cariño, y señala con un gesto mi teléfono móvil.

-¿Estudiar? ¿Se refiere al móvil? Ahh! No, no…

Me acuerdo de mi abuela, y pienso en si ella también pensará que toqueteo tanto el móvil porque me enseña cosas o porque tengo profesores al otro lado del Wi-fi.

Noto que tengo las mejillas rojas y me siento incómoda, como si la vida me devolviera el golpe, ahora me sometía yo otra vez de nuevo al escrutinio. Miro alrededor y doy por hecho que su mujer está en el cuarto de baño. Me siento descubierta, como si hubiera estado urdiendo un plan secreto, una conspiración de las buenas para sacar su historia de amor a la luz. Qué tontería.

-¿Eres de por aquí?

-Sí, no vivo muy lejos…

Me sale de nuevo esa voz de niña buena, la que uso trabajando. Mi voz de cara al público.

-Qué guapa eres. Pareces jóven.

Y me mira con tanta dulzura que por primera vez en mi vida no reacciono a la defensiva ante un piropo. Creo que me mira como si le recordara a alguien. Quién sabe. Quizás a alguna nieta, o incluso a su mujer de jóven.

-Sí, tengo 25 años.

-Estás en lo mejor de la vida, disfrútala, se pasa volando.

Y así, sin más, se ha ido. Con su mujer del brazo.

Con una sonrisa serena en los labios, probablemente sin saber que me ha cambiado el día.

5e43f751dee27d78bfe3a5a062e45eba

Porque los días siempre pueden cambiar. Y suele ser de un minuto a otro, por algo imprevisto, por ancianos que se cruzan en tu café, o por partículas volátiles que hacen click en tu cerebro.

Porque sé que hay días que todo va en bucle. Sí. Soy consciente de ello.

Que pocas veces tenemos lo que queremos. Que parece que nunca sea ni suficiente ni demasiado, que nunca sea el momento ni el lugar. Ni las personas adecuadas ni deseadas.

Que la comida no sabe igual, como cuando estás constipada. Que las cervezas no llevan suficiente graduación. Que los abrazos no traspasan lo suficiente. Que los besos pierden el valor porque se los lleva el viento, o porque damos tantos que nos olvidamos de distinguir cuáles son de verdad. Que a veces pesan las ojeras porque quieren descargar. Y que las horas de sueño no quitan que alguien falte en tu despertar.

Porque sé que hay nubes y nubarrones. Y gotas que calan. Y amores que matan.

Pero nunca, nunca dejéis de creer en el valor de los cafés y las tartas. Y de los videos viejos del Informal, y de las canciones de La casa Azul. Y de los capítulos que todos nos sabemos de memoria de Los Simpson . Y en Chandler y Joey. Y en las caídas ajenas. Esas siempre animan.

6efead032d404dbf4292c120b0042f51

Porque siempre hay historias que vale la pena contar.

Nunca dejéis de alargar el café, nunca sabéis dónde váis a encontrar una de las buenas, ni quién puede cambiar vuestro día.

Y recordad, disfrutad de la vida, se pasa volando.

Sed felices.

Imágenes extraídas de Pinterest

Sigue el blog a través de Facebook pinchando aquí

Escrito por

Escritora, bloguera, adicta a Pinterest y a los espaguettis. Experta en comerme la cabeza, ñoña de manual, algo impulsiva, algo romántica. Lectora empedernida, fan del maíz y la Coca-Cola. Abonada a las noches de tarta y vino. Turismóloga y Community Manager. Empecé a escribir de broma y hoy es mi pasión, mi verdadera vocación. Mi primer libro, "Corazón de fondant" ya está a la venta. Bienvenid@. ¡Gracias por quedarte!

25 comentarios sobre “Alargar el café

  1. Ya te dije que me encanta como escribes porque me transportas a ese mismo momento y haces que recuerde sucesos parecidos. Donde yo trabajaba antes había un abuelito que venía muy a menudo y un día estuvimos hablando, nos caímos bien y desde entonces siempre que venía me regalaba un libro y alguna vez una poesía escrita por él. Llegó a decirme que no podía hablar de mi en casa porque su mujer se ponía celosa jajajaaja. Era fantástico y me hacía sentir genial. Lo que tu dices, me piropeaba y me parecía gracioso no ofensivo. De nuevo, un placer leerte! y sí, la vida está llena de pequeñas cosas que no percibimos pero que ese día que nos levantamos más receptivos y las vemos NOS ALEGRA LA SEMANA! Un abrazo!

    Me gusta

    1. Siento la tardanza con las contestaciones, me encantó leer tu comentario, mil gracias por pasarte siempre 😉

      Ayer leí tu contestación a mi comentario, y casi se me salta la lagrimita! Cómo alguien como tú, buena escritora, que aspira a dedicarse a ello, puede ser fan de mí, y valorar que yo le comente?? Esto es de locos ❤ GRACIAAS!!!!!!!

      Me gusta

      1. De nada, a mandar… ya me tenias enganchada con la historia, y entonces has empezado a hablar del Informal, y de las canciones de La casa Azul, y de Chandler y Joey…. Sólo te ha faltado nombrar a Arale y La Bola de Drac para que fueras yo….
        Lo próximo es encontrarnos cualquier dia en Antique Café, un sitio que me encanta, por cierto….

        Me gusta

  2. He llegado aquí través de Antique Café (sí, mi cafetería favorita y uno de mis rincones predilectos de Valencia, me gusta tanto que los tengo en Facebook). Y sí, yo también me he sentido muy identificada con tus gustos y pensamientos, lo de los vídeos del informal me ha llegado al alma ( veces todavía me pongo fragmentos del poli risitas, Mildred y Scuby, o las frases carentes de sentido de los famosetes). Todo esto me ha hecho pensar que somos muchas chicas de los jueves, me recuerdas tanto a mí… y lo digo así porque yo tengo un añito más, 26. La única diferencia es que tu si que te has lanzado a plasmar y compartir tus pensamientos, yo seguiré pensando en qué algún día lo haré,aunque me has despertado las ganas de nuevo. Espero que te vaya genial en esta aventura, me gusta tu estilo, y quién sabe quizá algún día nos crucemos en en Altique…

    Me gusta

  3. Te sigo desde ahora (un jueves si XD) porque me ha encantado el post “alargar el café”. Ha sido precioso y me encanta como escribes, así que a leer otros post tuyos y pendiente de “momentos cucos” nuevos que tengas^^ un saludo!!

    Me gusta

  4. Me ha fascinado! Me encanta leerte, me haces sentir un montón de cosas que me obligo a no sentir!

    Gracias por recordarme lo rápido que alguien/algo puede cambiar nuestros días, y si persevera igual y nuestras vidas.

    Un abrazo desde México Jueves!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s