Sobre todo lo que creo

 

Llevo meses comprobando que parece extenderse demasiado una forma de escribir algo vulgar, plagada de palabras malsonantes, soeces y maleducadas. Igual es que yo soy la mojigata de las letras, o la que prefiere dejar una pequeña puerta abierta a la imaginación, o la que sigue prefiriendo que la escritura sea algo bello (aunque a veces meta algún taco). No sólo me refiero a un vocabulario demasiado obvio sexualmente hablando, me refiero a todo en general. Creo que muchas veces se emplea ese lenguaje con el único objetivo de conectar más rápido con el lector, en plan “Eh tío/tía, que aunque vaya de escritor profundo, en realidad hablo como tú, ¿nos hacemos colegas?” Y no me malinterpretéis, es evidente que todos queremos conectar, yo la primera. Y respeto a cualquier persona que tenga las narices de escribir artículos, poemas, libros, tuits, o lo que quiera de la forma que quiera, pero me escuecen los ojos cuando leo determinados textos. Y la verdad es que me río mucho con algunos de ellos, y ya sabemos que el objetivo de cualquier artículo es remover algo, lo que sea, y cada cual es libre de escribir como quiera, pero bueno… supongo que esto es una simple cuestión de gustos, y del mismo modo que alguien no soportará mis cursilerías, yo no soporto ciertas cosas. Sobre todo en momentos puntuales. Sobre todo si de lo que se habla es de mujeres. 

No puedo leer nada que se refiera a las mujeres de una forma vulgar (aunque no sea con mala intención en algunos casos), con la torpe excusa del sarcasmo “inteligente”. Igual es que yo soy corta y no entiendo esa ironía tan poco fina o tal vez sea que perdí el sentido del humor entre tanta grosería.


Pero bueno, no me crisparé, porque además aún no he cenado y no me va a sentar bien despotricar con el estómago vacío.

POSTHOY

Pero es que creo que esto se nos está yendo de las manos. Tanta tontería, tanta palabra que se grita para sumar estadísticas, tanta obviedad. Creo que las cosas se pueden decir de muchas formas, y que las más respetuosas siempre acaban ganando todas las batallas. Creo que permitimos muchas gracias que no hacen gracia. Creo que lo poco gusta y lo mucho cansa. Creo que las lecturas que te cabrean son las que acaban motivando los mejores post, así que gracias por la inspiración.


Creo que todos los post que contienen un “creo que… ” seguido de muchas cosas, no son más que una copia de un post que leí hace muchos años (perdona por la parte que me toca, Guardián). 

Creo que la gente que dice que pasa de los “followers”, se acaba comiendo sus palabras con patatas fritas. Creo que todo bloggero tiene que ser consciente de que se vende con cada palabra que publica. Creo que lo que hoy te da la cara, mañana seguramente te la romperá. Creo que la impulsividad nunca es buena compañera de la calidad en estos lares, porque luego te relees y te arrepientes, pero bueno. A veces la impulsividad es lo que hace falta para decir lo que una piensa olvidándose del que lee. Además, ¿la gente no se escuda en eso para vomitar sus frustraciones y herir sensibilidades?

Pues yo no me voy a quedar callada.

Y si algunos se sienten aludidos, les diría lo que me acaba de decir quien está al otro lado de mi Whatsapp: un buen dolor de ovarios os daba yo.

(Sin acritud)

POST HOY2

No sé. Supongo que es lo que tiene la afición del hablar por hablar, que crees que mientras alguien te escuche, sea por bien o por mal, ya es suficiente. Pero es que yo soy de las que piensan que algunas cosas ni son suficientes, ni son válidas, ni son honestas. Creo que cuando algo se convierte en habitual, no es que deje de ser especial, es que crispa, enerva, asquea. Creo que, como dijo una de las grandes, “La moda muere, el estilo jamás”. Creo que tanto fingir acabará con esta sociedad. Creo que me voy a ir a vivir a una montaña modo ermitaña, sin tecnología, así ojos que no ven, cabreo que me ahorro.

Y es que creo que lo más sensato debería ser empezar a pensar más con el corazón y menos con el ego (creo que el corazón tiene que estar un poco harto de que siempre le nombre), porque creo que no utilizamos bien los recursos que tenemos, que no valoramos lo correcto, que estamos muy perdidos entre tanto #postureo.

POSTHOY1

Y a vosotros os digo que algunas veces me alegro de estar soltera. Porque si preferís escribir artículos sobre nosotras antes que estar con nosotras… mal vamos.

Y creo que por más que me queje, no arreglaré el mundo ni lo llenaré el mundo de flores, así que me voy a cenar.

M.

Escrito por

Escritora novata, bloguera, adicta a Pinterest y a los espaguettis. Experta en comerme la cabeza, ñoña de manual, algo impulsiva, algo romántica. Lectora empedernida, fan del maíz y la Coca-Cola. Abonada a las noches de tarta y vino. Turismóloga y Community Manager. Empecé a escribir de broma y hoy es mi pasión, mi verdadera vocación. Mi primer libro, "Corazón de fondant" ya está a la venta. Bienvenid@. ¡Gracias por quedarte!

7 comentarios sobre “Sobre todo lo que creo

  1. Sabes? Hace unos días estaba tomando una caña (yo no soy de café) con un catedrático de la RAE amigo de mi padre y estuvimos comentando algunas de las columnas que escribo en el periódico de Salamanca. Y él se pasó un rato sugiriéndome cómo usar signos de puntuación, estructuras de frases… Al final me miró y me dijo… Fer, olvida todo lo que te he dicho, porque tú eres tú y tienes tu estilo.
    Besos
    Fer

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